Especialmente en la oficina, los largos días de trabajo suelen ir acompañados de posturas incorrectas al sentarse que originan dolores y contracturas en la espalda y los hombros.
A menudo imperceptibles hasta llegar a casa (tócate un pie), estas molestias suelen estar localizadas en los hombros o en la parte baja de la espalda, producen dolor en la columna y tienen un efecto negativo en el cuerpo y en nuestra productividad. Además, las posturas incorrectas van acompañadas de un desgaste a lo largo del día que aumenta nuestro cansancio, perjudicando nuestra concentración y el rendimiento en el trabajo.

¿Adivinas cual es la forma correcta de sentarse?
Nosotros también hemos sufrido estas molestias y sabemos que pueden acabar por amargarte el día. Por eso, para que aprendas a sentarte de manera correcta y ayudarte a prevenir y evitar el dolor de espalda, compartimos contigo
8 consejos que te ayudarán a corregir tu postura al sentarte, reduciendo la fatiga muscular y mejorando tu salud.
1º. Apoya la zona lumbar en el respaldo. La mayor parte de las sillas disponen de un saliente que conecta con la zona lumbar cuya función es la de descansar sobre el la parte baja de la espalda.. El objetivo es que la espalda adquiera la misma posición que tiene cuando se está de pie, respetando la curvatura natural de la espalda. Una forma fácil de alcanzar esta posición es empujando el culete hasta el fondo de la silla y mantener la espalda recta.
2º. Alinea tus hombros con tus orejas. Se trata de situar los hombros y las orejas en la misma vertical. Si lo haces bien, te obligará a mantenerte erguido, conservando la curvatura correcta de la espalda y evitando molestias en la zona lumbar. Aunque pueda parecerte una chorrada, ten en cuenta esta consideración siempre que vayas a sentarte.

Una correcta posición en el trabajo podrá evitar futuros dolores de espaldas.
3º. Carga el peso del tronco superior en el abdomen. El truco consiste en formar un angulo de 90º entre el tronco y las piernas. Habitualmente tendemos cargar el peso de nuestro cuerpo sobre la zona lumbar, cuando en realidad deberíamos depositarlo sobre el grupo muscular del abdomen. Ponte recto, contrae ligeramente los abdominales y notarás la diferencia. Además tiene un beneficio colateral, ¡de paso estás trabajando los abdominales!
4º. Apoya las plantas de los pies. Apoyar las plantas de los pies apoyadas en el suelo es un recurso muy sencillo que te obligará a mantener la correcta posición de la espalda. ¡Asegúrate de que tanto las puntas de los dedos como los talones están apoyados!. Si el asiento queda demasiado alto y no llegas al suelo, el uso de un reposa pies es una buena solución.
5º¡ No cruces las piernas! Aunque el cruce de piernas pueda parecerte una postura cómoda, lo que ocurre al estar sentado de esta manera es que el peso del tronco superior está descansando principalmente sobre una zona concreta de la cadera, desnivelando la posición de la pelvis y forzando a la columna vertebral a adaptarse a una nueva posición para re-distribuir el peso. Este esfuerzo tiene como consecuencia la aparición de molestias y la fatiga muscular. Así que
,por muy glamurosa que te parezca esta postura, evita cruzar las piernas mientras estas sentad@.
6º Presta atención a la postura de tus brazos.. Conserva un angulo de 90º entre tus codos y el tronco, manteniendo tus antebrazos en posición horizontal. Además, para que la postura sea del todo correcta,las manos y los antebrazos deben estar rectos y alienados con el teclado.
7º ¡Muévete! Realiza estiramientos y levántate de la silla ocasionalmente. No se trata de que aproveches este consejo para estar todo el día ganduleando. Levantarte de la silla para dar un pequeño paseo cada 45min.(a por agua, por ejemplo) te permitirá estirar los músculos y rectificar posiciones perjudiciales.
8º ¡Entrena! Cuanto mayor entrenada está la musculatura de la espalda, cuello y hombros, menor es el riesgo de padecer dolores en esta zonas. En este sentido, resulta crucial mantener un mínimo grado de actividad física. Los estudios han demostrado que ejercicios aeróbicos como la natación o el running refuerzan la musculatura y previenen la aparición de este tipo de molestias.
Esperamos que estos consejos te sean de ayuda. Además, si quieres entrenar específicamente la musculatura de la zona lumbar y de la espalda, te proponemos
esta rutina específica para fortalecer la espalda.