viernes, 25 de noviembre de 2016

Error con acentos y eÑes en PHP/MySQL

Muchas veces al crear una web con PHP y MySQL, ocurre un problema al introducir y mostrar datos: estos se alteran acabando en Ã¡Ã³Ã± y cosas parecidas.

Cuando me pasa esto suelo empezar a toquetear cosas, cambiar charsets y traducir a ñ o á pero nada funciona. El problema es que la configuración del cotejamiento de los caracteres especiales como acentos, eñes y demás símbolos no es el mismo entre la base de datos (MySQL), el lenguaje de servidor (PHP) y el servidor (Apache). Así que me puse a buscar y después de encontrar comentarios buenísimos de gente por los foros puedo hacer un resumen de todo lo necesario cuando nos ocurre un problema de estos (id haciendo y testeando si ya funciona todo bien paso a paso).

Guía paso a paso para solucionar el problema de los acentos y eñes

  1. Cotejamiento
    Al crear la base de datos MySQL, asegúrate que los campos string y demás esten en utf8_spanish_ci y el cotejamiento de las tablas en utf_unicode_ci (más tarde en Operations > Collation de phpMyAdmin se puede cambiar)
  2. Content type HTML
    Pon en el <head> de todos los archivos HTML:
    <meta http-equiv="Content-type" content="text/html; charset=utf-8" />
  3. Content type PHP
    Y en los puramente PHP (que muestran XML, llamadas de AJAX, APIs…) pon el código:
    header("Content-Type: text/html;charset=utf-8");
  4. Set names
    Al crear la conexión de PHP con MySQL, envía esta consulta justo tras la conexión:
    mysql_query("SET NAMES 'utf8'");
    (Para MySQLi escribe $acentos = $db->query("SET NAMES 'utf8'"); gracias Fernando)
  5. Convertir codificado a UTF-8
    Convierte todo lo que esté codificado de latin1 a UTF-8 (gracias Guillermo)
    SELECT convert(cast(convert(content using latin1) as binary) using utf8) AS content
  6. Apache
    Quita el DefaultCharset del Apache o modifícalo
  7. htmlentities
    Como última y desesperada opción, quita todos los htmlentities(); y sustitúyelo por otro parser para ‘sanitizar’ los datos.
Haciendo estos pasos se solucionará cualquier problema de codificación de caracteres. Si te ha servido este artículo, ahorra la frustración a otros programadores compartiendo el artículo en Twitter, Facebook o Google+.

7 segundos de oro.


El método 7×7 sirve para hacer las 7 comprobaciones que marcarán la diferencia en esos 7 segundos de oro.

# 1. Comprobación del impacto visual

Colócate a 1 metro de la pantalla por cada 10 pulgadas de monitor. Por ejemplo, si la pantalla es de 29 pulgadas, ponte a 3 metros.
¿Qué es lo que más se ve?
Si los elementos que más destacan no son el titular, la llamada a la acción y la imagen del producto, revisa tu diseño.
Asegúrate de que el titular y la llamada a la acción son legibles a esa distancia.
¿Se identifica a simple vista dónde está la llamada la acción?, ¿sin pensar?, ¿sin buscarla?
Te conoces de memoria tu landing page ¿verdad? Si aun así, contigo como sujeto del test, no se supera esta comprobación, imagínate el resultado con otra persona. Mejor, no lo imagines: pide a otras personas que no hayan visto antes la página que hagan esta misma comprobación; 5 o 6 son suficientes para sacar conclusiones.
Si tienes problemas de legibilidad, no olvides que la causa puede estar no sólo en el tamaño de la letra sino también en un exceso de estilismo (fuentes “exóticas”, fondos de color que dan problemas de contraste, etc.). El diseño web tiene sus propias leyes. Una landing page y un cartel impreso no son lo mismo. El diseño para web requiere conocimientos específicos que no todos los diseñadores poseen.

# 2. Optimización de la llamada a la acción

Mima la llamada a la acción, tu “call to action”. El call to action es el rey de la landing page.
Piensa en esto: en un salón del trono ¿qué es lo que hace que todas las miradas de la corte se dirijan hacia el monarca? ¿Acaso el rey es el triple de grande que el resto de los mortales? Si no es su tamaño, ¿qué es?
Si preguntas a un buen diseñador gráfico, te dirá, entre otras cosas, que los espacios en blanco alrededor de la pieza clave de la composición, los márgenes, guardan el secreto de su jerarquía visual.
En su salón del trono, el rey ocupa un lugar preeminente de la sala, y su espacio personal es incomparablemente mayor que el de los demás. Mientras los cortesanos se aprietan en los lados de la sala, codeándose con gentes de menor jerarquía, en torno al rey no hay nada, salvo su trono, los atributos de su poder y quizás una o dos personas de muy alto rango, situadas a prudente distancia.
¿Es tu CTA el rey de tu landing page en su salón del trono? ¿O es sólo un grandullón haciéndose hueco en un ascensor abarrotado?

# 3. Revisión del titular

Copia el titular y pégalo en hoja en blanco del bloc de notas. Sin ninguna otra información alrededor, ¿sigue estando claro, y sin ningún género de dudas, qué es lo que ofrece la página? (normalmente, “qué es lo que vende”).
¿Incluye el titular palabras clave que definen el producto o servicio?
Por ejemplo: si vendes suscripciones a un evento y el titular es “¡¡¡No te lo pierdas!!!”, ¿aún seguirías pensando que es un buen titular? ¿“No te pierdas” el qué?
Asegúrate, además, de que el titular es realmente un titular y se percibe como tal.
Si es necesario, no dudes en incluir un subtítulo. No corras el riesgo de no transmitir de forma clara, inequívoca y seductora tu oferta.
Un buen titular destila la esencia de todo el contenido de la landing page en una sola frase.

# 4. Medición de tiempo de carga

Limpia el historial de navegación y asegúrate de que el navegador ha vaciado la caché (en Chrome, Historial –> Borrar todos los datos de navegación, casilla de verificación “vaciar caché”). A continuación, cronometra el tiempo de carga de tu sitio. No uses herramientas online para hacer una medición “técnica”. Se trata de conocer el tiempo de carga “percibido” por el usuario.
¿Tienes que esperar más de 1 segundo para ver la página en tu pantalla? ¿Más de 2? Plantéate hacer algo al respecto (que en función de tus conocimientos y de tus recursos puede ser algo que debas hacer tú mismo, como instalar o reconfigurar un plugin de caché, o algo que tengas que pedir a un experto).
No olvides nunca que, a partir de un segundo, el usuario se empieza a impacientar.

# 5. Enumeración de beneficios

Para tomar la decisión que tú esperas, tu audiencia quiere saber qué es lo que va a ganar. Evidente ¿verdad? Entonces, ¿por qué vemos tantas landing pages que omiten este tipo de información, o que la sustituyen por meros datos?
El problema suele residir en la confusión entre “características” y “beneficios”. El cliente quiere saber cómo un producto o servicio va a resolver sus necesidades en último término. Quizá necesite saber también otras cosas, quizá no, pero son los beneficios (y con qué eficacia han sido comunicados) los que marcan la diferencia a la hora de obtener resultados.
Piensa en los beneficios desde el punto de vista del usuario. Citar como beneficio un aspecto irrelevante equivale a señalar una desventaja
Otra idea clásica al respecto de esta cuestión:
Si para describir un beneficio tienes que abusar de los adjetivos, es que no es un beneficio real.
Tu oferta ¿resuelve una necesidad? Explícalo en una breve frase. Crees que es ¿estupenda y maravillosa? Piensa en cómo esa convicción te puede motivar a ti, pero no creas ni por un momento que tu percepción del producto es un argumento de venta. Tu cliente solo creerá que tu producto es genial si lo dicen otros, nunca si lo dices tú.

# 6. Supresión de distracciones

¿Ofreces al usuario alternativas que lo sacan prematuramente de la landing page sin convertir? Mal asunto (y no por malo, infrecuente). En serio. Si tienes en la parte superior de la página, compitiendo con la “llamada a la acción”, enlaces y distracciones que pueden llevar al usuario a otro lugar, probablemente perderás un montón de conversiones.
Ejemplo: si vendes un viaje a las Islas Canarias y tienes un botón “Reservar ahora”, no pongas al lado otro botón “saber más sobre este destino turístico” que te saque de la landing page. Si necesitas poner textos legales, haz que se abran sobre la misma landing page en lugar de remitir al cliente a la sección legal genérica del sitio.
Recuerda:
En una landing page, el objetivo es la conversión; cualquier elemento que sirva a otra finalidad, conspira contra ti.

# 7. Prevención de la saturación

Repasa cada elemento de tu landing page. ¿Cuáles son imprescindibles? ¿Cuáles no? ¿Se puede expresar lo mismo con menos texto?
Al principio de este artículo enumerábamos los elementos constitutivos de una landing page. Esos elementos no son “lo mínimo”, sino “lo justo y necesario”. Si saturas de información tu landing page, puedes tener problemas para conseguir conversiones.
¿Qué hacer para incluir “otra información” imprescindible, sin que el usuario se tenga que salir de la página? Un modal (capa con información adicional que se superpone cuando el usuario necesita ampliar la información o resolver una duda), en el lugar adecuado, puede ser la solución. Los textos desplegables, sin abusar, también pueden ayudarte a resolver este tipo de problemas.

Conclusión

Seguro que ya has deducido cuál es el nexo común de todos los puntos tratados: la síntesis.
Una buena landing page refleja, sobre todo, un esfuerzo de síntesis absoluto.
La mayoría de las landing pages fallidas se caracterizan más por lo que les sobra que por lo que les falta.

Cómo hacer que tu landing page sea perfecta.


¿Qué es una ‘landing page’?

Generalmente, usamos el término landing page para referirnos a la página donde “aterriza” un usuario que hace clic en un enlace, o en un banner, cuando esperamos que realice una “conversión” a continuación (comprar un producto, registrarse, suscribirse, hacer una descarga, etc.).
Por ejemplo, si haces publicidad en Facebook para vender un producto, la página a la que llega un usuario que hace clic en el anuncio es la landing page de la campaña.

"De nada sirve hacer una excelente campaña si la página donde aterrizan tus potenciales clientes no es capaz de “terminar el trabajo”

Esta frase parece “de perogrullo” pero ¿cuántas veces has “aterrizado” en landing pages que no sólo “no terminan el trabajo” sino que “ni siquiera lo intentan”?


¿Cuáles son los elementos clave de una landing page?

Por lo general se considera que una buena landing page consta de los siguientes elementos (en el ámbito del e-commerce y el marketing online):

# 1. Titular

Muchas landing pages carecen de un titular digno de tal nombre. Mal cominezo. Recuerda que el logo de tu marca o el nombre de tu site no es un titular.

# 2. Imagen del producto

Con frecuencia, verás descrita la imagen como hero o hero shot en textos profesionales y webs especializadas sobre copywriting y landing pages. ¡Retratar al “héroe” como se merece es todo un arte!

# 3. Llamada a la acción (call to action o CTA)

Si no estás familiarizado con el término, seguro que al menos te suena esta imagen: un enorme botón naranja “Compra ahora” y un mensaje que dice “…y aprovéchate del 2×1, por tiempo limitado”; o esta otra: un enorme botón azul debajo de una caja para poner tu correo electrónico y el mensaje “suscríbete ahora a nuestra newsletter y recibirás gratis el eBook Cómo triunfar en los negocios”.

# 4. Lista de beneficios

Una relación breve y certera que responda a la pregunta “¿por qué razón voy a comprar esto? (suscribirme, registrarme, etc.) ¿Qué tengo que ganar?

# 5. Testimonios

Muchos estudios demuestran que más del 70 % de los compradores online leen las opiniones de otros antes de comprar y son influenciados por ellas.

# 6. Red del trapecista

El lugar, siempre al final, donde “caer en blando cuando todo está perdido”. Antes de que el cliente se marche sin convertir, éste es el punto donde se puede intentar no perderlo por completo, ofreciéndole otras alternativas tales como:
  • Compartir la información en redes sociales.
  • Hacer una prueba gratuita.
  • Dejar sus datos para recibir más información.
  • Llamar a un número de asistencia para aclarar sus dudas.
  • Mostrar información sobre la seguridad del proceso de compra para vencer ciertos miedos.
  • Etc.
Exceptuando los testimonios de usuarios satisfechos, ya que no siempre dispondrás de ellos, se supone que el resto de los elementos son imprescindibles, en especial los 4 primeros.

El método 7×7

Siete segundos es el tiempo que, como media, te otorgarán tus visitas antes de decidir si tu sitio merece la pena o no. No serán tan indulgentes con tu obra como lo eres tú. Serán implacables.
Los usuarios saben que están “a un clic” de cualquier otro lugar en la Red, y actúan en consecuencia. ¿Acaso no haces tú lo mismo cuando visitas las webs de los demás?
Recuerda:
Si en 7 segundos no eres capaz de convencer a tus visitas de que han llegado al lugar adecuado, se irán, quizá para no volver.
Como lograr convencer a tus clietes en 7 segundos

Las 7 pautas de oro para incrementar ventas en e-Commerce



Estas son las 7 pautas de oro que te propongo para conseguir que tu tienda online comience a subir peldaños hacia el éxito:


1. Optimiza la página de producto con un enfoque landing

¿Landing? Me explico:
Una landing page es una “página de aterrizaje” especialmente diseñada para que el usuario “convierta” (es decir, compre, se inscriba, etc.) cuando aterriza en ella al hacer clic desde otro lugar.
Dado que la misión de la página de producto es precisamente conseguir conversiones, no dudaré en darte este consejo:
Diseña tus páginas de producto como si fueran “landing pages” y no como fichas de un catálogo.
Para entender mejor este concepto y saber cómo hacer la landing page “perfecta”, mira este artículo que publiqué hace algún tiempo en Socialancer: Cómo hacer que tu landing page sea perfecta. El método 7×7.
No des por hecho que tu cliente llega al producto navegando por tu web y por tanto con información previa, ya que muchas veces lo hará directamente desde un buscador, o desde un enlace publicitario.
Tampoco confíes en la memoria del usuario: la información que realmente cuenta es la que puede ver en el punto donde convierte, y no en páginas de tu web que ha visto antes o que verá después:
La página de producto debe ser capaz de hacer todo el trabajo de venta ella sola, con sus propias fuerzas.
El enfoque landing implica también estudiar obsesivamente la conducta de tus usuarios cuando visitan los productos. No dejes de testar distintas opciones hasta conseguir una página de producto que realmente venda.
Está demostrado que pequeños cambios, como modificar la posición, color y tamaño del botón “comprar” pueden tener efectos apreciables en el porcentaje de conversiones de una página de producto.
Para atenerte estrictamente a un auténtico enfoque landing, debes tener también en cuenta lo siguiente:
Bajo ningún concepto incluyas estímulos innecesarios que saquen al usuario de la página de producto o de la cesta de la compra.
Si quieres mostrar información adicional y no te queda más remedio que hacerlo, utiliza una ventana modal o un desplegable que muestre esa información sin llevar al usuario a otro lugar.
Imagina que tienes un cliente en unos grandes almacenes haciendo cola para pagar. ¿Lo sacarías de la cola y le quitarías el producto de las manos para ir a enseñarle otra cosa? Si en el mundo físico esto sería un error, en el entorno virtual lo es aún más. Recuerda:
En comercio electrónico, siempre estarás a un clic de perder una venta.

2. Carga como el rayo y comunica como el relámpago

Distintos estudios arrojan diferentes datos, pero todos coinciden en señalar que los tiempos de carga tienen un impacto directo y decisivo en las ventas.
Mira este interesante artículo de uno de los blogs más especializados del mundo: “How Loading Time Affects Your Bottom Line ” (KISSmetrics). En él se afirma que:
“1 segundo de demora en la respuesta de una página puede suponer una reducción de un 7% en conversiones.”
Según otros estudios, pese a las conexiones de banda ancha y a las mejoras tecnológicas disponibles hoy en día, podemos decir que:
“Un 11% de los abandonos de carrito se deben a la lentitud de la web.”
Otros materiales divulgativos, como esta infografía publicada en Mashable, aportan datos aún más rotundos: Americans Don’t Have Time For Slow Websites [Infographic].
¿Te imaginas lo que pueden suponer 6 segundos de espera al cargar una página de producto o una cesta de la compra? En sitios de comercio electrónico líderes podemos estar hablando de millones de dólares. En tu negocio, hablamos de la diferencia entre la supervivencia y el fracaso.
Termino el epígrafe con un dato muy conocido por los veteranos del e-Commerce, elevado a casi a “categoría universal”:
De media, cada nueva visita solo te concede entre 7 y 10 segundos antes de decidir si está en el lugar correcto o si se marcha de tu web, posiblemente para no volver jamás.
¿Te has planteado cómo consume ese tiempo tu cliente? ¿cuánto tiene que esperar? ¿qué es lo primero que ve? Y lo que es más importante: ¿tiene tiempo tu cliente para hacerse la primera impresión que  deseas transmitir?
Nunca olvides que:
No se trata solo de conseguir que tu web cargue rápido, sino también de comunicar rápido.
…Posiblemente entiendas ahora por qué las webs líderes en e-Commerce tienden a diseños limpios y minimalistas. Hay un gran debate en torno a esto; mi sugerencia: ceder todo el protagonismo al producto y prescindir “a muerte” de lo superfluo. Tras estudiar el pensamiento de Steve Jobs sobre el diseño, estoy aún más convencido (Steve Jobs y 12 reflexiones para la inspiración).

3. No pidas jamás ni un solo dato de más

Mira lo que me enseñó uno de mis mejores maestros:
Un campo de más son miles de clientes de menos.
La experiencia me demostró hace años que esta afirmación no solo es cierta, sino que incluso puede quedarse corta. Te aconsejo que seas radical en la aplicación de esta pauta:
No pidas a tu cliente ni un solo dato que no sea total y absolutamente necesario.
Y añado un pequeño detalle más:
Explica a tu cliente por qué necesitas conocer los datos que le pides.
Sobre esto último, enfoca con inteligencia tu comunicación: si en lugar de decir “rellena este formulario” dices “¿dónde mandamos tu pedido?” tu mensaje será interpretado como lo que realmente es, parte del servicio, y no como otra petición de datos.

4. Usa herramientas generadoras de tráfico para llenar de gente el desierto

¿Suscribirías la siguiente frase?
Si predicas en medio del desierto, tienes que dar muy buenas razones a la gente para ir a escucharte.
Pues bien, en Internet todos predicamos en mitad de un inmenso desierto. A diferencia de una tienda física ubicada en un centro comercial, por delante de tu web no pasará nadie, ni aunque tu tienda sea la mismísima Amazon. Tienes que hacer (muy bien) una serie de tareas para llevar a los clientes a tu tienda.
Una colección “completa” de herramientas generadoras de tráfico incluiría:
-MARKETING DE CONTENIDOS:
Hoy en día, el método más eficaz y rentable (aunque no de efectos inmediatos) para atraer a tu audiencia consiste en ofrecer contenidos de valor; la idea es conseguir que sean los clientes quienes vengan a ti por propia iniciativa, en lugar de correr tú detrás de ellos. Atráelos con contenidos valiosos y útiles (o divertidos) que tengan relación directa con tu actividad.
Si lo haces bien, tus clientes no solo acudirán, sino que incluso compartirán esos contenidos con otras personas, aumentando así tu alcance.
Un marketing de contenidos eficaz se articula con un repositorio de contenidos que será normalmente un blog (o varios) y una estrategia de difusión/interacción en redes sociales.
-INTERACCIÓN EN REDES SOCIALES:
Dicen que “las redes sociales no venden”; quienes dicen esto no han entendido nada.
Las redes sociales no son el sitio donde vendes, sino el engranaje que manda tráfico al sitio donde sí vendes.
Gestiona tus redes sociales compartiendo en ellas valor y teniendo siempre tus miras puestas enmandar tráfico a tu web.
La mayoría de las empresas gestionan su cuenta de Facebook como si fuera un compartimento estanco, un callejón sin salida, un sitio donde se hacen cosas que empiezan y terminan dentro de la red social. Algunos colegas de mi sector ponen demasiado el acento en eso que llaman “conversación” e inducen a las empresas a sacar conclusiones erróneas.
Conversar con el cliente no es el objetivo de estar en las redes sociales sino uno más de sus múltiples beneficios; es bueno, pero no es lo único ni lo más importante.
Crea una comunidad, dinamízala y apúntala hacia afuera, hacia tu web, el sitio donde sí puedes “convertir”.
-PUBLICIDAD EN REDES SOCIALES
La publicidad en Facebook, gracias a las increíbles posibilidades de segmentación que te ofrece, es una herramienta que al menos deberías probar.
“Probar” no significa hacerlo mal una vez y echar la culpa a la red social de los malos resultados.
Aplica un enfoque “prueba-y-error”, aprende y mejora. O mejor aún: confía en profesionales expertos que te pueden ayudar a conseguir buenos resultados rápidamente.
-SEO:
Tu posicionamiento “natural” en buscadores tiene una importancia clave, pero no te obsesiones. Esa importancia se va reduciendo gradualmente a medida que se incrementa el uso de las redes sociales. Más adelante en este artículo te hablaré con más detalle sobre SEO.
-SEM:
SEM significa posicionamiento “de pago” en buscadores. Dado que se paga por clic y que tú decides cuánto gastas, puedes hacer campañas a tu medida sea cual sea la escala de tu negocio. Si lo haces bien, los resultados pueden ser sorprendentes, y además inmediatos.
-MARKETING DE AFILIACIÓN:
Marketing de afiliación consiste en pagar una comisión a otras webs por las ventas que consigas con las visitas que te lleguen desde ellas. Para esto, existen plataformas muy populares, comoZanox y TradeDoubler, entre otras, aunque también puedes hacer afiliación negociando directamente con blogueros de tu sector.
-PARTNERSHIP:
Muchas veces, el éxito llega de la mano de una asociación con otra empresa, o empresas, con las que se comparten intereses y se pueden generar sinergias.
Un emprendedor en e-Commerce de éxito siempre es una persona abierta al networking.

5. Practica el culto a los principios sagrados de la usabilidad

Una web que falla en usabilidad es una web problemática. Si en esa web, además, pretendes vender, el problema es doble.

6. Gestiona el proceso de caja como un vendedor y no como un burócrata

La tasa de abandono de compra (porcentaje de personas que inician el proceso de compra y se marchan sin completarlo) es una pesadilla para todas la empresas de eCommerce. Se ha demostrado que una forma eficaz de reducirla es simplificar al máximo el proceso de registro y pago.
No obligues a tus clientes a pasar por una serie de “etapas” para terminar el proceso. En cada una de ellas, corres el riesgo de perderlos. Muchos emprendedores, con el afán de prevenir incidencias, añaden al proceso validaciones, avisos, preguntas incómodas y otros elementos disruptivos que espantan clientes.
Si no estás dispuesto a aceptar los desafíos operativos y de atención al usuario consustanciales al comercio electrónico, ningún automatismo hará el trabajo por ti.
El mejor consejo que te puedo dar sobre procesos de check-out (pasar por caja y completar el proceso de venta), es este:
Pide toda la información en una sola página y haz que el siguiente clic vaya directo a la pasarela de pago.

7. Optimiza tu web y tus contenidos para las máquinas y para las personas

Ya hemos hablado de la importancia del SEO, por otra parte obvia, pero ¿has actuado en consecuencia? A continuación te dejo una lista de todo lo que tienes que tener en cuenta. No te preocupes si no entiendes algo porque a continuación te daré un enlace donde se explica cómo hacer todas esas cosas.
  1. Google webmaster tools
  2. Mapa del sitio
  3. Archivo Robots
  4. Tiempo de carga
  5. Estrategia Long Tail
  6. Enfoque “local”
  7. Optimización de títulos
  8. Optimización de descripciones
  9. Optimización de urls
  10. Etiquetado de imágenes
  11. Difusión en Redes Sociales
  12. Y lo más importante de todo: ¡el contenido!

Conclusión

¿Te ha resultado útil esta información? Espero que los enlaces a otros artículos te ayuden a profundizar en las partes que requieren un estudio más a fondo. Verás que todos estos conceptos se pueden (y se deben) entender con facilidad, si te lo propones.